sábado, octubre 28, 2006

13. Ramones - Ideal Clavé Open - 4ª Ronda

L.P.: End of the century (1980)
Grupo: The Ramones (Joey Ramone, Johnny Ramone, Dee Dee Ramone, Tommy Ramone)

Hey ho let's go! No, no, no van por ahí los tiros. Si hay un ramonmaníaco por aquí, me echará los perros encima, pero a mí me gusta precisamente el disco más vilipendiado del grupo por apartarse del rock simple que hicieron desde el principio. Mucho más ampuloso con el sello del productor Phil Spector, acusado en la actualidad de asesinato y pendiente de juicio.
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Intensísima ronda la vivida hoy en el Open del Ideal Clavé. Cuatro tablas solamente en las 21 partidas, lo que da una idea de la lucha que se respira siempre en este torneo.

Para empezar, la porfía por el primer puesto se aclara un poco. Capellades y Font vuelven a ganar y llevan 4 de 4, si el Swiss Manager no hace algún retruécano les tocará enfrentarse en la próxima ronda en una partida no apta para cardiacos. A ver si rompo la maldición en el próximo sábado de ver alguna partida de Capellades, normalmente termina en dos horas de jugar y nunca me entero de cómo gana. El graciense Sergio León no daba respiro posicional a Queralto que se veía obligado a abandonar con un final con peón de menos y uno pasado en contra en el ala de dama. Será un buen refuerzo para el Por Equipos de 2007 como "camuflado", aunque menos que ahora, porque su Elo subirá al menos hasta 1800 si sigue así.

Carlos Vargas y Oscar García disputaban la partida más larga de la jornada, con un final interesantísimo e instructivo sobre la lucha de una pieza menor y peón contra tres peones, decantado a favor del primero, aunque creo que el negro podía forzar las tablas antes de haber jugado el peón a f3. Martí ganaba a Bertolín y también acecha la cabeza, mientras que Benavides trataba de sacar petróleo de un final de alfiles y peones contra Elías, pero con sólo tres peones por bando y todo bloqueado y defendido las tablas estaban claras.

En la segunda fila, las partidas no desmerecieron nada. Ciurana perdía ante Marqués en un despiste teniendo ventaja clara y Sergio González se aprovechaba de unas vacaciones del rey de Parals para anotarse el punto entero. En las tres siguentes mesas, resultados lógicos (o ilógicos, según la racha de resultados en rondas anteriores): Gea y Servent ganaban, y un servidor hacía tablas (espeeeren, espeeeeren, no fueron de grandes maestros) ante el colega Palau después de comprobar que mi instinto de que me iba a jugar 1. d4 no me había engañado. Posición equilibrada durante toda la partida en esas posiciones típicas de peón de dama que se jugaron tanto en el match Alekhine-Capablanca de 1927 y cuando mi ala de dama empezaba a molestar y amenazar una peligrosa entrada en séptima, ¡crash boom bang! Palau sacrifica una torre en g7 y me hace un jaque continuo. Eso sí, sin comerse esta vez el enanito con matarratas de a5...

(Diagrama: Jugué 22. ...bc, pero debería haber intentado 22. ...g6 aunque esto debilita mi defensa del enroque. En el post-mortem no hallamos un método para ganar para el blanco con esta última jugada. 23. Txg7+! y tablas). Pinchad aquí para ver un ejemplo muy bello del mismo tema que me pasó hace dos años en el Foment ante un jugador del Aurora:

¡Un continuo y continúo con la ronda! Javier Martínez sufría un final de alfil malo contra un jamelgo supersaltarín de Gias y se veía obligado a inclinar el rey. Resultados más o menos lógicos a partir de aquí: victorias de Molano, Montalbán, tablas en otro interesante final de torres de March frente al otro gemelo García Castellote; derrota de Fontela ante Aparicio que imponía un torrente de peones en el ala de dama y buena victoria de García Extremera de fuerte ataque por el ala de rey. La partida entre dos López acababa en tablas y mi compañero de club Roca metía en red de mate de dos torres a Ruiz Talavera. Por último, Astor estrenaba su casillero de puntos ante García Vidal y Sergio Díez ganaba a Raúl Rodríguez.

Si Capellades y Font se enfrentan la próxima ronda, el que gane de los dos tendrá muchísimas posibilidades de cara al triunfo final. En todo caso, la emoción está servida en todos los premios.