miércoles, febrero 25, 2015

277. Lliga Catalana d'Escacs 2015. Ronda 5. Primera Provincial BCN Grupo VII. SANT MARTÍ "D" - IDEAL CLAVÉ "B" 5



Un match de los que hacen afición. La plaza que nos tocaba visitar era la del Sant Martí, club siempre agradable de reencontrar, con numerosos jugadores referentes en la escena del ajedrez catalán y muy activos en las redes sociales. Así, sin ir más lejos, aparte de defender el primer tablero del Ideal Clavé B contra el cuarto filial santmartinense, pude reencontrar a Andrés Hinarejos, Pere Climent, Beto Moreno, Sergio González (que luego resultó que fue mi contrincante, y ya van cuatro partidas que disputamos) y la fugaz aparición del escritor especializado en microrrelato David Vivancos, al que no pude saludar al estar mi partida en plena ebullición, y es que lo primero es lo primero.

A pesar de lo que opinaba Joan Fontanillas en Facebook sobre la superioridad de ELO nuestra en la mayoría de los tableros, durante el encuentro se demostró que mientras las diferencias no superen los 100 puntos, la igualdad estará por doquier, e incluso me atrevería a decir que depende más de si el jugador ha dormido bien, juega con sus piezas favoritas o el día anterior ha perdido o ganado su equipo de fútbol. Así empezamos adelantándonos en el marcador con la rápida victoria de Nicolás López frente a Pilar Ramos, seguida de otro triunfo del incontestable Joan Jiménez Sánchez, nuevo fichaje clavero de este año y que va camino de ser el mejor jugador del Por Equipos 2015, 4,5 de 5, con unas tablas frente a Molano en la primera ronda. Bertolín entablaba contra la joven promesa David Peña Mor en un final que erróneamente, en uno de esos análisis de sobrado, califiqué de “ligera ventaja para nuestros intereses” y luego me envalentoné y aventuré “el blanco gana un peón”, para darme cuenta de mi frivolidad segundos más tarde al indicarme Bertolín un jaque intermedio que desbarataba toda mi ilusoria secuencia. Así que ya saben, cuando se metan a analizar partidas ajenas, no vayan de sobrados como un servidor, que ni siquiera sabe sacar adelante las suyas. Pero no adelantemos acontecimientos.

Con 2,5 a 0,5 a nuestro favor, el impasse largo de no-resultados, pero con dos partidas peligrosamente en la cuerda floja, la de Pablo Mir contra David Poyato, y la de Jesús Fernández contra Manrique García. Al primero le sacaron el rey de vacaciones y lo remataron con una entrega de torre, y el segundo perdió, pero no pude averiguar cómo fue. El caso es que el 2,5 a 2,5 campeaba en el marcador y había que prestar atención a las tres partidas restantes: tablero siete, duelo de veteranos, Antonio Martín contra el Quinto Beatle Sánchez Coves, una entrega del primero a cambio de varios peones que desembocó en un final con muy mala pinta en el cual cuatro peones pasados parecían imponerse a un sobrecargado y estresado alfil. Bernat Montalbán maniobraba tranquilamente reforzando su posición ante Juan M. Martínez, en una partida en teoría equilibrada con ligera ventaja para nuestros intereses, y yo entregaba un peón en plena jugada tres con negras en busca de ventaja de desarrollo y la explotación del agujero resultante blanco en las casillas d3-d4. Veintipico jugadas más tarde, recuperaba el peón y me encaminaba a un final de torres aparentemente de tablas, pero Sergio decidió jugársela pasando a la ruleta rusa del final de peones. Entretanto, Sánchez Coves entraba en posición completamente perdida y Montalbán ganaba la calidad a cambio de un peón, que terminaba devolviendo para imponer un rodillo de peones pasados. Yo, intuyendo que el marcador quedaría 3,5 a 3,5, jugué más a asegurar las tablas en el final de peones con Sergio González y obvié una maniobra que me daba la victoria, pero tal vez a cambio de varios amagos de infarto entre mis compañeros de equipo. Pablo Mir me confirmó más tarde que ganaba el final de peones. Yo no le creí hasta que por la noche, el silicio me pegó mi merecido bofetón. Pero realmente es difícil jugarte un buen empate ante los líderes por la ruleta rusa de un final de peones.

Pero no se vayan todavía. 3 a 4 a nuestro favor y faltaba por acabar la partida de Sánchez Coves. Créanme que su rival Antonio Martín tuvo maneras suficientes para ganar, y que nuestro quinto Beatle jugó admirablemente un ajedrez tocacojones a resistir lo máximo posible antes del guillotinazo. Tres minutos del santmartinense contra uno del clavero, dos contra uno, uno contra uno, incremento contra incremento, Coves ganaba un peón, ponía nervioso a Martín, Pablo Mir empezaba a comentar variantes chistosas con redes de mate a favor nuestro y ponía el humor en la tensa situación, y entonces, cuando nadie daba un duro por nuestros intereses, Antonio Martín, tal vez contrariado porque la partida no se acabase a su favor y su ventaja de cuatro peones pasados se hubiese reducido a tres, se olvidó del reloj. Diez segundos…cinco…cuatro…tres…dos…uno…cero. Coves atracaba, nos daba el match y era felicitado con efusión. Qué grande es el ajedrez, y más si se gana.
Martínez-Montalbán. El "diario" Sport en primer plano.
Montalbán is winning. El match estaba 3 a 3.
El inicio de un milagro. Sánchez Cover-Antonio Martín
El negro intenta fastidiar con la clavada y un ataque por la retaguardia.
¡Punto de oro!

miércoles, febrero 18, 2015

276. Lliga Catalana d'Escacs 2015. Ronda 4. Primera Provincial BCN Grupo VII. IDEAL CLAVÉ "B" 3 - SANT QUIRZE 5



El cronista oficial por autoinvestidura Darias se vio alineado como primer tablero del IDEAL CLAVÉ "B" por primera vez en esta Lliga Catalana, por ello este cambio de equipo repentino en la narración de los hechos. También es más reducida la crónica porque el canario fue el último en acabar su partida en el match y no tuvo tiempo de enterarse de lo que pasaba en la mitad de los tableros, cosas de la vida en cuanto te encuentras con una posición salvaje y taquicárdica en las primeras jugadas. En los previos al match, conversaciones de fútbol de décadas atrás entre claveros veteranos, en las que se nombró a la Unión Deportiva Las Palmas, el Zaragoza de los Cinco Magníficos, el Barça de las Cinco Copas, el Atlético de Aviación y el Athletic de Bilbao, y es que, a pesar de lo que quieran demostrar muchos, el fútbol también es cultura. 

Los de Sant Quirze presentaron la alineación más fuerte de la ronda en comparación a jornadas anteriores, un maestro catalán a la cabeza, seguido de dos preferentes y cinco jugadores de primera en líneas generales. Superación por ELO en todos los tableros, especialmente en los de arriba, por ello el resultado no puede catalogarse como sorpresa, aunque si Darias hubiese atinado más con la teoría y hubiese recordado una línea ganadora de libro en la jugada diez, podría haber resuelto su partida en quince jugadas y no haber inclinado el rey en la cincuenta. Bernat Montalbán parecía que podía hacer tablas en un final de torres, piezas menores y muchos peones en el cual las dinámicas eran más importantes que la ganancia de material, pero los apuros de tiempo malograron las sólidas chances de tablas. En los tableros 3, 4 y 5, Mir, Bertolín y Molina debían también inclinar los reyes en posiciones bastante sosillas, de esas con todas las piezas aparentemente en su sitio, pero que cualquier maniobrita inesperada hace ir a cubrir otra casilla más inesperada, y el tablero se tambaleo. Gran papel de los últimos tableros, en palabras de Pablo Mir, "los que salvaron parte de los muebles, porque vaya tableros de arriba nos habéis traído", partidas de la 6 a la 8 que no hicieron caso a la diferencia de ELO y se terminaron llevando los claveros.

Por cierto, es de destacar que todavía no se haya actualizado el resultado del match anterior de la Tercera Ronda entre el Sant Llorenç Savall y el Ideal Clavé "B", que acabó 3 a 5 a favor de los intereses claveros.

martes, febrero 10, 2015

275. Lliga Catalana d'Escacs 2015. Ronda 3. Primera División Grupo II. TARRAGONA 6 - IDEAL CLAVÉ 4


TARRAGONA M’ESBORRONA…


I Constantí em fa patir. Perdónenme esta típica bromita a la catalana rememorando el primer gran éxito de Els Pets, uno de los mejores grupos de pop-rock en catalán de las últimas décadas. Claro que Lluís Gavaldà, Joan Reig y Falin Cáceres. parieron muchísimas canciones mejor que ésa como “Bon dia”, “Estúpidament feliç”, “Massa jove per fer-me gran”, “Agost”, “La colla”, “Segon plat”, “Hospital del mar”, “Descafeinat” y, sobre todo, “La vida és bonica però complicada”. Y complicado iba a ser el encuentro de la tercera ronda de la Lliga Catalana. Primera División, Grupo II. Al primer equipo del Ideal Clavé le tocaba viajar esta vez hacia la Imperial Tarraco para disputar un match que, a priori, se preveía bastante duro y parejo. Cinco claveros ( Javier Muñoz, Josep Pellús, Roc Messeguer, Jordi Gea y Jordi Anglí), acompañados de sus sufridas mujeres e incluso algún retoño decidieron pasar una noche de concentración en un hotel de la ciudad romana y así evitarse el madrugón y asegurarse cierto descanso dominical. Todavía no sabemos si se produjeron salidas nocturnas a discotecas, boites o antros de ese tipo; o peor, si los enfermos de la Apertura Inglesa – que los hay, pero no deseamos dar nombres - se pusieron a analizarla sobre el piano del bar del hotel. Otros dos claveros (Carles Martín y Salva Martínez) viajaron por su cuenta el mismo Domingo y los tres jugadores que cerraban la alineación (Yolanda Peñas, César Sánchez y Alejandro Darias) se desplazaron hacia el Sur en el coche del último. Sí, el mismo sujeto que ya forma parte de la historia del club de Nou Barris por “El asunto de Llinars” o “El show de Darias”, que a este paso será recordado con más frescura que el tristemente recordado “Día de Los Cobardes”. Incluso la acompañante de un jugador del Clavé le preguntó al canario nada más conocerlo y serle presentado, “¿Cuál es tu versión de lo que pasó en Llinars?”, a lo que éste contestó “No hay sino una versión, la que todos te cuentan. Todo se confabuló en mi contra, había villarato, el Servei Català de Trànsit estaba en mi contra, el tres per cent que hizo que el enlace obligado para entrar en Llinars desde la autopista estuviese diez kilómetros antes…” También explican las malas lenguas que la avanzadilla clavera que ocupaba una planta entera del hotel estaba planeando la táctica de jugar gambitos suicidas por si el tinerfeño y sus sufridos pasajeros no se presentaban a tiempo por si se habían dirigido por error a la Seu d’Urgell, pero la segunda comitiva dominguera, ayudada por el GPS de César, no tuvo mayores contratiempos y se plantó 110 km más tarde a las 9:00 en las puertas del club tarraconí. Y antes que los hoteleros, por cierto.

La sala de juego del Club d’Escacs Tarragona es una de las que rezuman historia por todas partes, como la del Sant Andreu, por ejemplo. Desde un muestrario de relojes con aquellos tan grandes de mediados del siglo pasado que parecían máquinas de escribir, hasta un libro de visitas abierto por una página dedicada por el histórico ajedrecista catalán Román Bordell. Al fondo de la sala, un tablero de emparejamientos de liga round robin de 10 x 10 casillas, fabricado de madera y pintado a mano; un montón de fotografías y recortes de prensa (entre ellos uno dedicado al gestor de la exitosa página web Chesslive, David Kaufmann), una sección de ajedrez por correspondencia – puntal del club -, y trofeos y diplomas en la parte alta de la sala. Sin duda, un lugar para jugar al ajedrez de la misma manera que si se estuviese en la mismísima Sala de Las Columnas de Moscú.

Tras dejar los jugadores hoteleros sus maletas en un rincón de la sala de juego – cuentan que dichas valijas estaban repletas de libros de ajedrez que fueron analizados profundamente durante gran parte de la noche -, llegó la hora de la verdad y se pusieron en marcha los relojes. Como viene siendo habitual, la primera partida con decisión no se produjo hasta bien entrada la mañana, casi las once y media, es decir, dos horas después de iniciado el match. Fue César Sánchez el que abrió la lata. Según palabras suyas, “tuvo mucha potra”, porque se encontraba variantes tácticas a su favor en cada jugada, después de que hubiese llevado la apertura de manera correcta y acorde al libro. Hombre, Derty, es como quien dice, “he doblado mis ventas en el último mes, qué suerte he tenido”, pues no, algo habrás tenido que hacer, ¿no? La suerte hay que buscarla, “luck is an attitude”, “un hombre que se precie se fabrica su propia suerte” (ésta última cita es del malo de Titanic y ya saben que los malos de las películas son los mejores de todos). Siguieron dos tablas en los primeros tableros, las de Salva Martínez y Carles Martín, con lo que se colocaba el 1 a 2 en el marcador a favor de los intereses de los de Nou Barris, y las perspectivas de puntuar y el optimismo clavero se mantenían intactos. Más de la mitad de las partidas restantes seguían con posiciones favorables. Dos igualadas y sólo Gea estaba llevando como buenamente podía una posición cuasi perdida desde la jugada seis. Ojo, esto no lo dice el cronista, sino testigos presenciales claveros, como el que manifestó que “Gea se lleva arrastrando desde la jugada seis”, pero como por lo visto estas crónicas las leen más de cuatro morrongos, no nos cebemos demasiado con John Blackmar Fatality. Entre tanto, Javier Muñoz también provocaba las tablas por repetición de jugadas para evitar una variante perdedora en la que se escapaban nada más y nada menos que dos peones. 1,5 a 2,5.

Y, con la velocidad de crucero a favor, en torno a las doce de la mañana se produjo una inesperada remontada tarraconí. Darias decidía entrar en una variante de doble filo propuesta por su rival, que había estado en franca desventaja posicional durante parte de la partida. La otra opción era jugar sólido y sin peligros, pero el canario decidió que no se había metido entre pecho y espalda 100 km para jugar a hacer unas tablitas, y se metió en el ajo con el fin de ganar. Lo malo es que no calculó bien las variantes tácticas y omitió una que le hacía merendarse peón limpio, para luego empezar a irse cuesta abajo con el incremento y acabar casi en red de mate. Jordi Gea capitulaba también y el marcador se ponía 3,5 a 2,5. Y empezó la mala suerte, porque Yolanda Peñas, tras tener una partida con abrumadora ventaja en la que se podía ganar de cualquier manera, omitía de repente un mate en dos. 4,5 a 2,5, tal vez de manera injusta, pero 4,5 a 2,5 al fin y al cabo, y sólo un milagro podía hacer que los de Nou Barris ya no solamente ganasen el match, sino siquiera que lo empatasen. Y no pudo ser, porque Pellús tampoco tuvo su día y, tras una partida algo incierta, se metió en un final de torres con desventaja que después derivó en otro final de peones perdedor, y es que cuando solamente quedan enanitos sobre el tablero damasquinado, como dice en su libro “Diez años de ajedrez” el MI Jesús Barón, dichas posiciones tienen valoración directa: se ganan, empatan o pierden. 5,5 a 2,5 y quedó maquillar el resultado con la victoria de Jordi Anglí haciendo valer su pareja de alfiles en un final muy bien jugado, y las tablas de Roc con el joven Marc Mallol en otro interesante final de torres y caballos, en el cual la valoración de la posición cambiaba a cada jugada. 

La semana que viene toca recibir la visita del primer filial de la Societat Coral Sabadell. Los filiales de equipos punteros siempre son una incógnita, pero lo que está claro es que se disputará cada medio punto como si fuese el último. Bueno, Gea no se plantea disputar medios puntos… Acabamos con un entrañable reportaje fotográfico de la jornada.

Dieta equilibrada de los claveros desplazados el Sábado a Tarragona
La dieta equilibrada, acompañada por bebidas naturales vitamínicas reconstituyentes
Pellús, el Domingo a las 7:45, envía Whatssap despertador a todo el Equipo A clavero. César, Yolanda y Darias empiezan la ruta.
Instantánea de Darias "Breitner-Müller" conduciendo.
9:00 Llegada a Imperial Tarraco.
Todo dispuesto para la lucha
Marc Mallol - Roc Messeguer, nuestro Petrossian mejorado
Yolanda Peñas atacando
"Este final de peones no tiene buena pinta...", parece pensar Pellús
Duelo de primeros tableros.
Efectivamente, Pellús is losing.
Estos son los balones que se tragó Casillas el sábado pasado contra el Atlético.
Con todo decidido, la relajación se dibuja en las caras de los ajedrecistas.
Libro de visitas del Tarragona. Arthur Kogan y Romà Bordell expuestos.
Gea no se conforma con su rosco ajedrecístico y se lleva una docena más.


lunes, febrero 02, 2015

274. Lliga Catalana d'Escacs 2015. Ronda 2. Primera División Grupo II. IDEAL CLAVÉ 6 - OLOT 4


Cuando uno va ganando en años y en experiencia, cuesta mucho menos librarse del mal sabor de boca de derrotas especialmente lacerantes. Incluso a las horas de haber mordido el polvo, ya se está deseando que llegue el siguiente domingo para tener oportunidad de jugar bien y ganar. Y eso es lo que ha conseguido el primer equipo del Ideal Clavé, ganando un match importantísimo de cara a la permanencia en Primera División. 

Para mí es muy importante tener ciertos automatismos los dos días antes de la partida. El viernes ya estoy experimentando el cosquilleo inherente a la competición y relaciono cualquier suceso deportivo con el match del domingo. El sábado (durante las horas de sueño de mis hijos, claro) siempre empleo cierto tiempecillo en investigar a los rivales que me pueden tocar examinando sus sistemas de juego, pero es más por desentumecer el cerebro que para obsesionarse con encontrar la fórmula perfecta para sorprenderlos. Con el tiempo, he aprendido que lo mejor para afrontar una partida es estar tranquilo, y el estudio compulsivo de variantes el día anterior no conduce a nada bueno. Más vale un entrenamiento ligero con vistas a mejorar facetas del juego y para ir hacia la partida con la conciencia tranquila. ¡Recordemos que el ajedrez tiene muchísimo de psicología! Y el domingo, ese trayecto en coche hacia la sala de juego, en el que ves sobreimpresionados tableros de ajedrez en el parabrisas de tu coche y elucubras con quién te va a tocar jugar; o ese viaje en transporte público o caminando con una ciudad desierta digna de la famosa toma de “Abre los ojos”, ya forman parte de la tradición de tal vez la mejor competición de ajedrez en Cataluña.

Pero viajemos de nuevo al Casal dels Propis, sede de mi club, el Ideal Clavé. De entrada, la alineación que presentaba el primer equipo del OLOT era imponente. Nos superaban en elo en todos los tableros, exceptuando en los dos últimos, en los que la ventaja clavera era de 300 puntos. Estaba claro en que si se tenía que puntuar al 100%, era en los dos tableros de abajo. Cosa que se consiguió relativamente temprano: César Sánchez ganaba pieza en plena apertura a su rival – no sabemos si éste último se equivocó de variante o simplemente era un cilindro falso – y yo jugaba un final desde el movimiento seis en una variante que se me había presentado una decena de veces en años anteriores, y que ya tenía muy incrustada en el cerebro. En la jugada 19, rechazaba una petición de tablas, y acto seguido ganaba un peón en un despiste de mi rival y acababa imponiéndome en un final de caballos y peones.  

César Sánchez, pensador independiente, se extraña de su pieza de más
Previamente a esos dos puntos, Roc Messeguer, nuestro Petrossian mejorado, firmaba tablas a la hora de juego y presumía de café con leche delante de todo el mundo. Muñoz lo imitaba media hora después y le seguía Carles Martín, siempre una garantía y un deleite cuando le saca la vertiente filosófica al ajedrez “Darias, la dama vale más que una torre”, “yo no tengo Whatssap, utilizo todavía el Email”… y la atención se centraba en la partida de Salva Martínez con el GM Campos. Parecía que existía igualdad, pero en un momento dado, nuestro primer espada fue “timado” – según sus propias palabras – y tuvo que abandonar. 3,5 a 2,5. No estaba mal, teniendo en cuenta que Jordi Anglí, después de haber levantado una posición muy constreñida después de una apertura aguerrida por parte de su rival, lograba coger ventaja material y simplificar la lucha hasta la mínima expresión. Nuestro presidente Pellús también conseguía defender un final que, tras una partida ventajosa, parecía que podía venirse abajo. Esos finales de torres que nuestro compañero Jordi Gea nunca se quiere mirar, y en los que un solo detalle geométrico marca la diferencia entre el rosco y el medio punto.
GM Javier Campos - MC Salva Martínez
Hablando de Gea, le tocó disputar su partida contra la Maestra Fide Mónica Vilar, seis veces campeona de Cataluña y una de España; y, como era previsible, se metía en refriegas tácticas. La olotí ejecutó un sacrificio de calidad con dos peones de saldo y un rey de vacaciones de nuestro George Blackmar Fatality (no nos lo hemos inventado, ahora se llama así, parece ser que se ha autobautizado y ha mandado a Rudolf Spielmann al banquillo de los suplentes), y porfió tanto que acabó por llevarse el gato al agua. El ufano Gea manifestaba jocosamente que “había jugado e4 dos veces”, con dos cojones - claro que no especificaba que no había sido en la primera jugada -, y que no conocía quién era Mónica Vilar, claro que a él tampoco lo conocían, así que estaban en paz.

Solamente quedaba la partida de Yolanda Peñas, con 5 a 4 en el marcador. Teniendo en cuenta que la posición había pasado de estar casi perdida a otra de 1X2  (no pude averiguar exactamente cómo se produjo la remontada, ya que tuve que ir al baño y comprobé con horror cómo no funcionaba la cisterna después de haber evacuado un submarino nuclear. Arquitecto experto en estas lides, utilicé el frasco vacío del jabón para disminuir la concentración del producto evacuado, y tras diez operaciones algo infructuosas con un olor incipiente nauseabundo, apareció Roc Messeguer, quien me sugirió manipular directamente la cisterna en las alturas. Nuestro Petrossian mejorado, con un clic, solucionó el problema, y es que ya sabemos que para que a un arquitecto se le manchen las manos, es que tiene que haber caído en arenas movedizas. A lo que íbamos, convenientemente aliviado, volví a la partida de Yolanda y me encontré con otra posición totalmente distinta de X2. Nuestra brava luchadora fue informada por Roc Messeguer de que con medio punto se ganaba el match, y cierto personaje, espectador para más señas – Gea dice que los espectadores no tienen derecho a criticar las partidas -, la mandó forzar la posición cuando le quedaba un minuto en el reloj. Creemos sinceramente que las risas resultantes liberaron bastante tensión y Yoli impuso sus peones de ventaja, ganándose el match y un punto que vale su peso en oro de cara a la permanencia en Primera División.

Yolanda Peñas sufriendo, ¡pero valió la pena!
El domingo que viene, el equipo A viaja a Tarragona. Parece ser que se está planeando ocupar la planta entera de un hotel de la Imperial Tarraco, como hacía Gary Kasparov con todo su séquito. Seguiremos informando.