lunes, marzo 09, 2015

279. Lliga Catalana d'Escacs 2015. Ronda 7. Primera División Grupo II. GERUNDA 6 - IDEAL CLAVÉ "A" 4


Como en las películas de Hitchcock basadas en la expiación de un trauma volviendo a revivir los hechos que causaron el susodicho hecho traumático – “Vértigo”, “Recuerda”o “Marnie la ladrona” -, la Ronda Séptima de la Liga Catalana fue mi oportunidad de enterrar definitivamente los fantasmas de aquella imperecedera ronda del Por Equipos 2012, en la cual el equipo del Ideal Clavé “B” llegó más de media hora tarde a la sala de juego del Club d'Escacs Llinars del Vallès, dirigido por mi sabia e intuitiva orientación. Sin embargo, un rosario de bajas hicieron que fuese convocado por quinta vez en el primer equipo del Ideal Clavé para el match a disputar en Girona contra el Gerunda, y no en el equipo "B" para jugar contra el Llinars "B". Los compañeros César Sánchez y Juan Jiménez Sánchez fueron esta vez los carsharers, y entre discusiones musicales sobre si Pink Floyd es música electrónica o no, pasamos a toda velocidad al lado de Llinars del Vallés, localidad que, chistes del destino, también está en el camino a la ciudad que abre la puerta al Empordà. Tendrán que pasar muchos años para que Llinars sea recordado con risas por mi parte, de manera análoga a la que el Real Madrid cada vez recuerda menos a mi isla de Tenerife como “la isla maldita”, y es que todo se diluye con el paso del tiempo.

En cuanto al match, la expedición clavera llegó escalonadamente a los aledaños de la sala de juego. Nosotros ya estábamos a las 9:00 de la mañana haciendo compañía a los jubilados que sacaban los perros a pasear y a algún runner. Pronto llegaron los demás y se realizó la típica concentración previa en el anónimo bar de los alrededores, y es que me temo que las previas de los matches ajedrecísticos no son como las de los partidos de fútbol, y, por ahora, no es una decisiva estrategia empresarial regentar un establecimiento de hostelería al lado de un club de ajedrez. En ese espacio de tiempo, yo tuve ocasión de recordar el 22-J, para los no iniciados, el día en que parte de la afición de la Unión Deportiva Las Palmas torpedeó el ascenso de su propio equipo a Primera División, las dos ligas del Madrid perdidas en Tenerife, los porterazos Angoy, Busquets padre y Zubizarreta, al grancanario Manolo, el gato de Arucas que las para con la cuc…, a Agustín; la polémica pelea en el túnel de vestuarios del pasado derby canario, en fin, cultura general. Para cuando dejé de desgranar la reciente historia del fútbol canario (Canarias es blanquiazul, canariones), casi eran las 9:30 y el resto del equipo estaba a punto de dormirse de nuevo y preguntándose porqué me habían convocado.

En cuanto al match – y ahora sí es en serio -, el Gerunda, uno de los cocos del Grupo II de Primera División Catalana, nos ganó por 6 a 4 en un match que no reflejó las diferencias de elo en casi todos los tableros, especialmente en la mitad de abajo. El papel de los nuestros fue muy digno y solamente nos queda el regustillo amargo de plantearnos la hipótesis de qué hubiese pasado con el equipo titular de gala. Sabido es que en todos los campeonatos Por Equipos de Ajedrez, hay una Ley de Murphy que dice que “en una ronda, preferentemente en la segunda mitad del torneo, faltará todo el mundo a la vez”, y eso es tan cierto como los estragos que provoca el cambio horario en la ronda del Por Equipos en que toque. El Gerunda se adelantó en el marcador con la victoria del veterano Bonell frente a Bertolín, que no pudo defenderse ante un ataque de la infantería por el ala de rey. Jesús Fernández también debía capitular después de haber salvado in extremis una encerrona de caballo pero en el proceso quedado en una posición muy inferior y yo mismo, en medio de la personal travesía ajedrecística en el desierto que estoy atravesando, de nuevo escogía un mal plan para rentabilizar una apertura nueva en mi repertorio y quedaba una decena de jugadas más tarde con un final de torres con material equilibrado pero estructura de peones ruinosa, un 3-3 frente a un 1-2 (doblados)-2(doblados)-1. Como comenté en el foro interno del Ideal Clavé en las partidas propias que colgamos, hay jugadas antinaturales que, salvo excepciones, son puro postureo ajedrecístico, llámese un Dc8, De8 o Tb8, y si son para empujar peones y entonces son calificadas como sanas, hay que realizarlas con el dedo meñique, como está mandado. Curioso el timing de mi rival Daniel Molina. Jugó la apertura casi al toque, pensó 45 minutos las dos jugadas clave, y jugó el final al toque. Con 3 a 0 el capitán y presi Josep Pellús firmaba tablas contra Martí Mayo casi coetáneas con las del crack del año Joan Jiménez Sánchez, que lleva 5 de 7 con una media de Elo muy superior al suyo. Demostrado queda que cuando alguien ficha por el Ideal Clavé, realiza un magnífico primer Por Equipos. Carles Martín, en el segundo tablero, tampoco podía forzar la posición y sumaba otro medio punto frente a Jaume Mundet, de nuevo simultáneo con la derrota de Salva Martínez frente a Luis Enrique Valle, que fue la que cerró las aspiraciones a la épica. Una pena, porque en dos partidas la posición se había transformado en ganadora a favor de nuestros intereses. Jordi Anglí se marcaba un sacrificio de calidad al estilo Arturo Pomar para imponer un peón pasado imparable. Su rival prolongó innecesariamente la lucha, pero el punto estaba sentenciado desde mucho antes del abandono. Pérez también abría la lata del enroque de su rival Sergi González Vericat y dejaba al rey negro desnudo y a merced de las fieras blancas. Maquillaje del marcador a 5,5 a 3,5 y quedaba la partida de César Sánchez, otro hombre en forma, que decidía entregar la calidad en los apuros para intentar timar a su rival con dobles impredecibles de caballo. Al final, logró montar una fortaleza y su rival, a pesar de haber doblado torres en séptima, se dio cuenta de que si quería ganar la posición tendría que luchar contra el incremento, cosa ciertamente poco apetecible con un match sentenciado. Tablas. Y yo, hombre de poca fe, que me creí que César había perdido al ver que se daban la mano.

Las dos rondas que quedan contra el Ateneu Colón y el Reus prometen no ser aptas para cardíacos. Pasará lo que tenga que pasar, pero lo que nadie nos va a negar es que el equipo se ha vaciado en cada ronda, en muchas ocasiones, muy por encima de nuestras posibilidades. 

El centro cívico donde se halla la sala de juego del Gerunda
La soledad de un bicing en Domingo
La batalla está a punto de empezar (o ya ha acabado)
J.A.Pérez acaba de ganar su partida
Jordi Anglí se pregunta si existe la cuadratura del círculo, con alfil de ventaja.
Pérez is winning by a crushing attack.
César Sánchez liando con un caballo saltarín.

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